A Pablo le excita Violeta. Eso pensaba. Piensa. Excitar tiene que ver mucho con salir hacia fuera, y eso se ajusta a lo que piensa Pablo. Viene de fuera, va fuera. Saca una de las revistas de Play Boy que tenía Violeta para documentarse sobre los desnudos. Sí, están muy bien, muy apetitosas. Pero no funciona, no hablan. Mira en internet un par de páginas porno. Sí, excitantes, animalmente excitantes. Normal. A los hombres nos tira más lo visual, que el tacto. Nunca se sabe hasta qué punto esto es verdad si no se experimenta. Ex-loquesea. Paso a Violeta. Ciertamente, me excita por cómo habla, cómo se mueve, cómo hace las cosas, cómo resuelve cada dilema de la vida, cómo me toca, cómo me mira, cómo busca mi mano incluso cuando la tengo ocupada por un helado.
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