Él perdió el autobús de las 7h45, era lunes y la luz, el fresco, todo delataba la presencia de septiembre a pesar del 10 de agosto. Ella nunca corría y siempre se quedaba sentada en la parada mirando los coches. Él bajaba en Príncipe Pío y ella en Plaza España. Se estaba poniendo un pendiente que se le cayó al suelo y él limpiaba sus gafas de pasta negra, ajustaba su vestuario más de malasaña que de embajadores. El autobús tardaba más de la cuenta y el tráfico era inesistente. Era lunes y él y ella sintieron a la vez que necesitaban un antídoto para la semana y más coincidiendo en diferentes apartamentos en el mismo sofá en la misma película de sábado sobremesa: Serendipity. John Cusack. Josu. Él. No se parecía en nada pero le gustaba su estilo, un poco como el de él. Eso fue lo que hizo, hola. Ya tarda el autobús. Sí. Las vacaciones...Algunos renuncian a creerse que les toca trabajar. Sí. El tornillo del pendiente lo tienes al lado de tu pie. Ah, gracias. Ella tiritaba y se le caía cada tres por cuarto ¿Te ayudo? Esa pregunta es de lo más retórica cuando hay una mujer y un hombre de edades parecidas y de físicos respetables. Él ya estaba a dos centímetros de su libertad y ella descubrió que no tenía escapatoria porque sus manos olían demasiado dulce como para retirarse o negarse. Le dio por pensar que después de este encuentro sería divertido hacer lo mismo que la película y escribir en un billete su nombre y su número de teléfono. Pensó que quizá ella también vio la misma película y en ese instante ella se imaginó lo mismo. ¿Cómo te llamas? Él descendió a la realidad sin más defensas que su piel y su número de teléfono, que ella escribió cuidadosamente en su Nokia 3240. Días después quedaron para tomar un café, cenar, acostarse, declararse amor casi eterno, vivir juntos, comprar una cama de matrimonio, sofá amplio, hacer las compras el sábado...Él todavía estaba pensando si le escribiría el nombre y el teléfono en un billete de 10 euros, ¿qué pasará después?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario